viernes, 8 de junio de 2012

El arte de agradecer



Todo el mundo sabe lo que es la gratitud. Es ese estado de ánimo, ese sentimiento que nos inunda cuando apreciamos lo que otra persona ha hecho por nosotros. Es un sentimiento bonito, sabroso, enriquecedor, enaltecedor. Dar las gracias es un gesto que engrandece, que habla muy bien de la persona que lo hace. La gratitud, junto al amor, son sentimientos llenos de energía de la buena, de la que te impulsa, de la que te llena el corazón y te abre caminos. Cuando agradeces a alguien estás no solo mostrándote como una persona de espíritu grande sino que estás llenando el espíritu del otro de un caudal energético inmenso.

Amaneció mística Carolina hoy, puedes pensar en este justo momento. Bueno, un poco y estoy tratando cada día de levantarme un poquito más crecida espiritualmente que el día anterior, pero de eso no es de lo que va este post. Hoy quise escribir sobre este tema porque siendo el agradecimiento, la gratitud, un sentimiento tan especial, no entiendo por qué hay tantas personas que no saben agradecer. Sí, no saben agradecer.

Dar las gracias va más allá de decir una palabra. Hay un proverbio que dice: "Uno puede devolver un préstamo de oro, pero está en deuda de por vida con aquellos que son amables”. Otro dice: "El que da, no debe volver a acordarse; pero el que recibe nunca debe olvidar".  Es algo que queda dentro de ti para siempre, que te llena y que de una u otra forma te hace mejor persona.

Así como dije en una entrada anterior que disculparse es un arte, hoy afirmo que agradecer es un arte también. Si hubiera un manual para el agradecimiento, creo que hay dos recomendaciones que no deberían faltar en él (y todas las que se te ocurran para agradecer mejor):
  •  No automatices el agradecimiento. Si te observas durante el día verás que das las gracias una docena de veces, y si te fijas bien notarás que es un acto automático. Dar las gracias debe venir del corazón, no de la obligación de cumplir una formalidad. Aunque no lo creas, la falta de respaldo en tu corazón hace que las palabras suenen huecas y no provoquen las maravillosas consecuencias que un agradecimiento pleno debe producir.
  •  No debe tener peros (igual que la disculpa). Disfruta el bien inesperado que alguien te ofreció, el regalo  que te dieron, el favor que te hicieron. Disfrútalo plenamente sin poner un pero en tu pensamiento: “pero pudo haber sido mejor”, “ya que me diste esto podrías darme X”, “está lindo pero no es mi talla (o no uso eso, o ese no es mi color favorito, o yo realmente necesitaba era X cosa)”. Con una actitud así lo más seguro es que a la otra persona no le queden ganas de hacerte ningún favor o regalarte nada. Te sorprendería saber la cantidad de personas que te hace favores sin esperar nada de ti, ni siquiera las gracias, pero claramente lo que no se merecen esas personas es que menosprecies su gesto.
 No limitemos el agradecimiento a los favores que otros nos hacen. La gratitud es una forma de vida. Dar las gracias permanentemente por todo lo que nos ofrece el universo, comenzando por la oportunidad de estar aquí y ahora, es conectarse con las energías más elevadas. Dice Louise Hay (Usted puede sanar su vida) que la gratitud produce más cosas por las que estar agradecidos. Cuando agradeces al universo y das las gracias a los otros te conviertes en multiplicador de buenas vibraciones que no solo te benefician a ti sino al mundo entero.

La próxima vez que des las gracias, deja que tu corazón sea el que guíe. Permítete ofrecer ese caudal de energía que tienes dentro con un simple gesto de gratitud. Por lo pronto, yo te agradezco el que estés aquí leyéndome y ayudándome a poner otro ladrillo en mi vida en construcción.

9 comentarios:

  1. Caro siempre tienes la palabra exacta para llegarle a otros, de verdad que cuanta falta hace agradecimiento a nuestro mundo
    Un abrazo
    Solange

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  2. Gracias, Sol. Siempre te llevo en mi mente y mi corazón.

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  3. Otro dicho castellano que me gusta:
    "Es de buen nacido, ser agradecido".
    El agradecimiento es una virtud humana que va unida a otras como la sinceridad, la generosidad, la justicia, Por eso, como bien dices, si no se agradece de corazón, no sirve. Si se dice gracias mecánicamente, es sólo cortesía,buenas maneras.Que es el mínimo indispensable, pero está lejos de ser suficiente.
    Para agradecer bien, hace falta también ser humilde,CREER de verdad que recibimos algo bueno de esa persona y espontáneamente sale el gesto de agradecer.
    Gracias Caro, por esta entrada y por TODO lo demás! Mary Fabbri

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  4. El agradecimiento que viene del corazón es una forma de amar...

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  5. Gracias por ser,
    Gracias por estar,
    Gracias a Dios por habernos reencontrado
    Mariana <3<3<3

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