Abril fue el mes de la felicidad en La Vuelta al Mundo. Todos nos paseamos por las imágenes de aquellas situaciones que nos dan felicidad o que transmiten felicidad a los demás.
Fue un mes de catarsis, pues ver cuánta felicidad nos rodea y fotografiarla es, definitivamente, muy agradable.
El tema de este mes me sirvió para la reflexión. Creo que cada uno de nosotros encontró cosas que a lo mejor tenía enfrente diariamente y hasta que no agarró la cámara y empezó a hurgar en busca de esas cosillas que nos ponen una sonrisa en la cara, lo pasaba por alto.
Así debería ser cada segundo de nuestra existencia: un reconocimiento constante de cada cosa que nos hace felices sea el café de las seis de la mañana, un brownie recién horneado, los brincos de nuestros hijos, las primeras flores de la primavera, la luz del sol al amanecer y el anaranjado fuerte del atardecer.
Tenemos tanto por lo cual ser felices y no lo vemos que tal parece que nos nublamos y nos empeñamos en buscar el detalle que nos molesta. Qué manía la nuestra.
Yo estoy feliz con el tema que trabajamos este mes. Como siempre, fue un ladrillo más, y muy bonito, de mi vida en construcción.
(La explicación del porqué cada imagen es sinónimo de felicidad pueden verla en mi página de Flickr http://www.flickr.com/photos/carolinagonzalezarias/ y si quieren ver más fotos felices vayan al blog de Jackie y vayan a los enlaces de los participantes de LVM)